La Ley 21.719 de protección de datos personales entra en plena vigencia el 1 de diciembre de 2026 y aplica a cualquier empresa que trate datos personales en Chile, sin importar el tamaño. La pregunta que más se repite entre dueños de PYMEs no es qué dice la ley — es si de verdad hace falta pagar una consultora o un DPO externo para cumplirla.
Un Registro de Actividades de Tratamiento (RAT): qué datos tratas, para qué, con qué base legal, con quién los compartes y cuánto tiempo los conservas.
Una Política de Privacidad real — que describa lo que tu empresa efectivamente hace con los datos, no un texto genérico bajado de internet.
Un banner de consentimiento en tu sitio, con "rechazar" tan visible como "aceptar", que bloquee Analytics y píxeles hasta que el visitante decida.
Un proceso para responder solicitudes de acceso, rectificación, cancelación u oposición (ARCO+) dentro de los plazos legales.
Tiene sentido si manejas datos sensibles (salud, biométricos, de menores) o transferencias internacionales complejas. Para la mayoría de las PYMEs es un costo recurrente que excede el riesgo real que están cubriendo.
Rápido, pero el problema aparece si hay una fiscalización: un documento que no refleja lo que tu negocio realmente hace con los datos no te protege — de hecho puede jugar en contra si no calza con la realidad.
Le explicas a una entrevista guiada qué datos manejas y para qué — en tu propio lenguaje, no en el de un formulario legal — y obtienes tu RAT y tu Política de Privacidad basados en lo que tu empresa efectivamente hace.
Durante los primeros 12 meses de vigencia (diciembre 2026 a diciembre 2027), las empresas que califican como pequeñas bajo la Ley 20.416 reciben una amonestación en vez de una multa en su primera infracción. Pero esa amonestación queda registrada y pesa si hay una fiscalización posterior — no es lo mismo que no tener nada preparado.
En Chile no es obligatorio para todas las empresas — depende del volumen y sensibilidad de los datos que trates. Si no manejas datos sensibles a gran escala, puedes designar un responsable interno documentado en vez de pagar un DPO externo.
Varía mucho según el camino que elijas: un DPO fraccional externo suele cobrar por dedicación semanal (un costo recurrente), mientras que una herramienta de autogestión como Blindado 21.719 está pensada para PYMEs que no necesitan ese nivel de asesoría permanente.
Una entrevista guiada por IA, en tu propio lenguaje, traduce lo que ya sabes de tu negocio en tu Registro de Actividades de Tratamiento y tu Política de Privacidad — documentos reales, no plantillas genéricas. Incluye el banner de consentimiento y la gestión de solicitudes ARCO+ con plazos calculados automáticamente. Hoy en acceso anticipado.